
un descalabro de candores,
rotos, hechos pedazos
a los pies de la torre.
Una torre, un fuego,
un despropósito de sueños,
cumplidos, quemados
a los pies de la torre.
Una torre, un duelo,
un desplome de ideas,
desparramadas, muertas
a los pies de la torre.
Una torre, un hombre,
mirando a las alturas,
entero, soñando
a los pies de la torre.

es poderosa.
La torre es una trampa
de gigantes.
Y el hombre diminuto,
sueña y trepa.
Aspira alcanzar
la luz de más arriba
y mientras las bajezas,
lo aniquilan
a los pies de la torre.
A.M.G
La torre no siempre vence: hay poetizas que suben a ella y gritan las jornadas vividas, propias y ajenas, las observaciones que miran desde alla arriba y comparten la perspectiva que desde arriba aprecian.... belleza de poema..
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